La historia de nos recuerda que uno puede cambiar el mundo sin levantar un puño, que la mayor fortaleza reside a veces en la mansedumbre, y que el verdadero héroe es aquel que se queda atrás para rescatar a los demás, hasta el último hombre.

La película te sumerge en la trinchera; cada explosión y silbido de bala se siente peligrosamente cerca.