Las imágenes de Andrea también han sido un vehículo para su transformación más íntima. A lo largo de los años, ha compartido para diferentes medios, como la recordada producción para Ciudad.com. Pero más allá del morbo, sus fotos más actuales son un reflejo de su nueva etapa de vida: más espiritual, enfocada en la salud mental y su recuperación. Incluso ha compartido su experiencia tras una campaña solidaria en Salta, donde ayudó a más de 16 comunidades, mostrando una faceta menos conocida pero igualmente poderosa.