Todo cambia cuando, de forma accidental, Morgana reorganiza las pistas de un caso de asesinato y, sin querer, resuelve el crimen que los detectives profesionales no habían podido descifrar. Esto revela su extraordinaria inteligencia: un coeficiente intelectual de 160, un don que nunca antes le había servido para mejorar su desordenada vida cotidiana, pero que ahora la convierte en la pieza clave de la policía.